que hay de nuevo
EL GAZPACHO
La cocina mediterránea siempre ha dado prioridad en sus ingredientes a las hortalizas y verduras, mucho más que otras cocinas europeas. De ahí la importancia que se le da a su valor nutricional, reflejado en platos sanos, sabrosos e incluso bajo en calorías.
El gazpacho es uno de los ejemplos de cómo una receta constituida por verduras puede ser una forma fresca y saludable de cuidar la línea y la salud (lo más importante) en el verano. Hidrata, es nutritivo, y muy energético, pero ligero. Su alto contenido en vitaminas, fibra, sustancias antioxidantes y minerales, procedentes de sus verdes ingredientes ayudan a prevenir enfermedades crónicas y degenerativas.
Asimismo, el alto contenido de vitamina C, betacarotenos y folato, ayudan al organismo a protegerse del cáncer. Concretamente el folato es ideal para las mujeres embarazadas, ya que ayuda al desarrollo del feto. Por otra parte, también regula los niveles de homocisteína en sangre, previniendo cualquier complicación de tipo cardiovascular.
Evidentemente, la fibra siempre es ideal para mejorar el estreñimiento, diabetes y obesidad, por eso que la dieta mediterránea es fantástica porque en su menú diario se incluye una ración de hortalizas y verduras, con su correspondiente gota de aceite de oliva, el complemento perfecto para cuidar nuestro corazón.
Fuente: www.saludenvidiable.com
La hidratación en los niños: el agua es la mejor elección
Elegir el tipo de bebida es tan importante como conseguir que beban, de manera que zumos y refrescos no deben sustituir al agua de forma habitual.
Los niños no son conscientes de tener sed mientras están entretenidos en otras actividades. Sin embargo, durante los meses de verano y vacaciones al movimiento continuo de los pequeños se suma el calor, dos circunstancias que obligan a madres, padres y cuidadores a estar atentos de su hidratación. El agua, a pesar de ser la bebida de elección para hidratar y calmar la sed, suele ser poco apreciada por los niños por su escaso o nulo sabor. Por eso, un consejo saludable es idear bebidas naturales para que los niños las tomen entre horas. Tan importante como conseguir que beban es escoger el tipo de bebida más adecuada, de forma que los zumos y las bebidas refrescantes, con o sin gas, no se conviertan en sustitutos del agua, sino que se consideren una golosina a tomar en momentos puntuales.
Si el organismo de los niños está bien hidratado, realizará mejor el transporte de los nutrientes a las células y la eliminación de los desechos por la orina, las heces, el sudor y la transpiración. A su vez, como las heces son más blandas y fluidas es menor la posibilidad de sentir estreñimiento, un malestar común entre los más pequeños. En los niños el agua corporal total supone un mayor porcentaje del peso corporal en comparación con el organismo adulto, y está constituida por el agua extra e intracelular que abarca desde la que está en los huesos y músculos hasta la que contienen en su interior todas y cada una de las células que conforman el organismo. El agua ocupa el 74% del peso corporal de una niña recién nacida, disminuye al 60% aproximadamente a los 6 meses, y esta proporción desciende hasta un 47-50% en la mujer adulta de unos 50 años.
Una buena hidratación en los pequeños mantiene lubricadas sus articulaciones, tendones y mucosas, lo que les previene de dolores articulares y musculares y de afecciones respiratorias. El agua actúa además como termorregulador al absorber el calor y liberarlo a través de la transpiración de la piel, una función esencial cuando el niño está en pleno movimiento y en los días de más calor.
LA LATA EN CONSERVA
Napoleón, como buen militar, era consciente de la necesidad de homogeneizar todo aquello que se pudiera medir y pesar, de conservar elementos para que pudieran seguir el movimiento de las tropas.
En el sistemático estudio de toda la infraestructura que se necesita para el triunfo hay uno que revolucionó por completo la historia: el de la conservación de los alimentos ya que hizo posible que las travesías oceánicas no fueran una tortura por el azote del escorbuto, se acabaron los almacenamientos y transportes de productos frescos y perecederos que en la mayoría de los casos llegaban en mal estado.
El Directorio bajo el mandato de Napoleón ofreció un premio de 10.000 francos a aquella persona que pudiera preservar alimentos con independencia de la climatología y en 1.803 Nicolás Appert obtiene el premio tras la aprobación del Consejo de Salud de Brest. Appert era conocido como experto preparador de alimentos, era el restaurador que sigue una línea de investigación dentro de la cocina.
Las primeras conservas se envasaban en botes de cristal, el envase de hojalata fue un invento de un inglés llamado Peter Durand, el cual lo patentó en 1.810. El primer español que supo ver en éste nuevo invento algo rentable fue José Colin, el cual en 1.820 montó una fábrica en Nantes y se dedicó a producir y envasar sardinas fritas y luego conservadas en aceite, llegando a tener una producción de más de 10.000 botes al día. La fábrica de Nantes fue convertida en museo por la casa Amieux pero fue destruida en 1.943 en un bombardeo aéreo de la II Guerra Mundial.
El primer científico que estudió la conservación de alimentos fue Pasteur, en 1.850, cuando explica lo inalterable de los alimentos por microbiología al esterilizarlos. Luego le siguieron Underwood, Prescot y otros que llegaron a la conclusión de que había que llegar a subir la temperatura de esterilización a más de 100 grados, superior al llamado baño María que preconizaba el citado Pasteur.
Fuente: El bocho
Dieta mediterránea para gente con enfermedad coronia
La dieta mediterránea ayuda también a las personas que ya padecen una enfermedad coronaria
Es ya muy conocido que la llamada dieta mediterranea, rica en fruta y verduras, frutos secos, aceites vegetales, productos lácteos desnatados, legumbres, cereales integrales y pescado, ayuda a proteger de enfermedades coronarias y que podría prevenir también ciertos tipos de cáncer.
Sin embargo, hay menos información disponible sobre si la dieta mediterránea podría ser de ayuda también para las personas que ya tienen una enfermedad cardíaca.
Para investigarlo, un equipo de científicos griegos estudiaron a 1.000 pacientes que habían sufrido ataques cardíacos o dolor severo en el pecho. Calificaron a cada paciente en una escala de 0 a 55 basándose en el parecido de su alimentación con la dieta mediterránea ideal.
Casi la mitad de los pacientes experimentaron un segundo problema relacionado con el corazón en un plazo de dos años después de su anterior alta hospitalaria.
Pero los pacientes con las dietas más parecidas al estilo de la dieta mediterránea mostraron un riesgo un 31% inferior de sufrir otro ataque al corazón o dolor en el pecho durante el primer mes después del alta hospitalaria.
También mostraron ser la mitad de propensos que los que tenían los hábitos alimentarios menos parecidos a los de la dieta mediterránea a tener otro evento relacionado con el corazón en un año y casi un 40% menos propensos a volver a experimentar problemas de corazón en dos años.
Según las observaciones de los investigadores, por cada punto adicional en la clasificación de los 55 puntos, el riesgo de una persona de sufrir otro problema relacionado con el corazón en los dos años siguientes se reducía un 12%. Los pacientes con las dietas más parecidas a la mediterránea eran también los menos propensos a experimentar una reducción en la capacidad de la cámara principal de bombeo del corazón para trabajar a pleno rendimiento, así como a sufrir cambios estructurales perjudiciales en el corazón, conocidos como remodelación cardíaca.
Cuando los investigadores analizaron los diferentes componentes de la dieta mediterránea por separado, observaron que las verduras, la ensalada y los frutos secos eran los únicos alimentos que reducían el riesgo; las personas que comían verduras y ensalada o frutos secos a diario o semanalmente mostraron un 20% menos de riesgo de volver a sufrir problemas cardíacos en el plazo de dos años tras su hospitalización inicial, en comparación con las personas que tomaban estos alimentos alguna vez al mes o incluso con menos frecuencia.
Fuente: Reuters
www.salud-euroresidentes.com
LA DIETA MEDITERRÁNEA, ÉPOCA ANTIGUA
El primero de los estados por los que se llegó a la cocina mediterránea nos sitúa hace cinco mil años atrás, en Mesopotamia, Asia Menor y sobre todo en Egipto, lugares donde se empezó a cocer o conocer esta rica cocina.
Egipto fue la primera gran potencia en producción agrícola, el delta del Nilo es tan rico en limos que se obtenían varias cosechas al año, algo parecido ocurría en España, aunque a menor escala, en la desembocadura del Guadalquivir. Las lentejas egipcias fueron famosas en la antigüedad y las exportaban tanto a Grecia como a Roma. Egipto era la gran despensa del Mediterráneo, allí se producían excedentes de higos, dátiles, uvas, granadas, almendras. Hortalizas como el puerro, ajos, pepinos, melones, sandías cebollas, etc. Animales domesticados para el consumo como bueyes, perdices, codornices, etc. La cerveza es otro de los grandes inventos egipcios, era la bebida nacional por excelencia, la cual se mezclaba con dátiles, se perfumaba con canela o se endulzaba con miel. Pero los vinos griegos también llegaron a ser famosos en todo el Mediterráneo; las costas españolas, bajo sus aguas, está llenas de pecios con ánforas, los cuales se elaboraban con tomillo, mirra e incluso con agua de mar como elemento saborizante.
Como el pescado es abundante en la cuenca mediterránea se ha convertido en uno de los alimentos cotidianos, ya sea fresco, en salazón o desecado. Por lo que se hicieron famosas las fábricas de salazones del sur de España, tales como Zahara de los Atunes, Coto de Doñana, Cádiz, etc.
Así como en Egipto se encuentran los principios de los alimentos base, es en Grecia donde se desarrolla la cocina mediterránea. A los griegos les debemos los primeros recetarios y a ellos les debemos igualmente el invento del aceite, el cual tenía tres usos: como grasa para cocinar, aceite para el cuerpo y para las lámparas como combustible.
Pero también Roma juega un papel importante en esta fase de la historia ya que fue la que dio carácter a la cocina mediterránea, aumentó la calidad de los aceites, de las aceituna y los viñedos, introdujo el limonero, traído desde las islas Espérides, posiblemente Canarias, el melocotón y el albaricoque.
Fuente: El bocho
EL PEPINO, BAJO EN CALORÍAS Y ALGO MÁS...

Una verdura muy refrescante y de bajo valor calórico que aporta sustancias de gran importancia para nuestro organismo.
Su aporte calórico es muy bajo debido a su reducido contenido de hidratos de carbono en comparación con otras verduras y a su elevado contenido de agua. Esto hace que sea un alimento muy recomendable en dietas de adelgazamiento. Es rico en vitaminas del grupo B (B1, B2, B3 y B6) y minerales, entre los que destaca el níquel, un mineral esencial que se necesita en cantidades muy pequeñas, pero que cumple con funciones muy importantes en el organismo: controla la incorporación del hierro a los glóbulos rojos e interviene en la secreción de enzimas digestivas relacionadas con la obtención de energía. Además aporta, aunque en cantidades no muy elevadas, selenio y vitamina E, con acción antioxidante y protectora contra los radicales libres. Los pepinos deben comprarse lo más frescos posibles; deben ser firmes al tacto, rectos y con buen color. Para comprobar que están en buen estado, se debe presionar en el extremo del tallo; si éste está blando, significa que hace tiempo que el pepino fue recolectado.
Fuente: Consumer Eroski
La dieta mediterránea y el ejercicio ayudan a retrasar la demencia, según experto
MADRID, 23 (EUROPA PRESS) El director del Servicio de Neurología del Hospital de la Santa Creu i San Pau de Barcelona, Rafael Blesa, asegura que la dieta mediterránea y el ejercicio físico "retrasan la aparición de la demencia", de igual modo que el control de factores de riesgo cardiovascular, según destacó en el marco de unas jornadas sobre Alzheimer celebradas recientemente en la sede de la Real Academia Nacional de Farmacia.
Durante su intervención, Blesa analizó los criterios para el diagnóstico de estas enfermedades neurodegenerativas en fases muy tempranas, basados en la presencia de fallos de memoria asociados a una alteración específica detectada por un biomarcador; y destacó la relación de estas patologías con el depósito de proteínas, calificándolas de hecho como proteinopatías.
En dicho encuentro también participó el doctor Javier de Felipe, del Laboratorio de Circuitos Corticales (CTB) e Instituto Cajal, que destacó el papel que juegan las espinas dendríticas como "elementos clave en los procesos de memoria y el aprendizaje", advirtiendo de que "los depósitos de beta amiloide producen una disminución muy clara de las espinas".
En el caso de los ovillos interneuronales, añadió, también producen una disminución de las dendritas y "son más delgadas", datos especialmente relevantes para comprender los déficits cognitivos en la enfermedad de Alzheimer.
Fuente: noticias yahoo
Comer junto a la pareja beneficia la relación
La comida no sólo tiene la función de nutrirnos y darnos placer, sino además, de permitir un momento para compartir y crear vínculos, por eso, un estudio realizado recientemente confirma que comer juntos mejora la relación de pareja.
Según los encuestados, las parejas que comparten la mesa al comer permanecen más años juntas, y gozan de beneficios tanto a nivel de la salud de su organismo como en la vida personal y profesional.
El estudio realizado a nivel mundial sobre la importancia de compartir el tiempo de las comidas demuestra que a su vez, este acto cotidiano mejora la vida sexual de los integrantes de la pareja.
El comer juntos sentados a la mesa solidifica vínculos, por eso, se traduce en mayor confianza, más diálogo y mejor relación personal.
Además de crear un espacio pacentero con la pareja, el hecho de comer juntos es un momento para relajarse, disfrutar y por qué no, crear hábitos saludables así como dialogar sobre cuestiones cotidianas.
Compartir la mesa y el momento de la comida es poder disfrutar de un momento de diálogo no sólo con nuestra pareja, sino también, con nuestros hijos.
El estudio demuestra que el acto de comer va mucho más allá de la nutrición, porque también tiene una fuerte influencia social y debemos rescatarla.
www:bolgnutricion.com
Nuestros genes también recomiendan seguir la dieta mediterránea
La ingesta de aceite de oliva virgen reprime procesos relacionados con la inflamación:
MADRID.- Nuevos datos a favor del aceite de oliva virgen. Un estudio liderado por investigadores españoles acaba de demostrar la capacidad que el dorado elemento tiene para reprimir la expresión de varios genes relacionados con la inflamación, lo que reafirma sus propiedades cardiosaludables.
La clave de este efecto beneficioso, explican estos autores en la revista 'BMC Genetics', radica en los fenoles, unos micronutrientes que se encuentran especialmente en las variedades virgen y virgen extra.
Para llegar a estas conclusiones, estos científicos llevaron a cabo un 'sabroso' análisis. Así, eligieron a 20 pacientes que sufrían síndrome metabólico -un trastorno asociado a un mayor riesgo cardiovascular- y les ofrecieron un desayuno a base de pan con aceite de oliva. Parte de los participantes recibieron un aceite rico en fenoles, mientras que el resto probó una variedad pobre en estos micronutrientes.
La investigación:
"Vimos que el aceite rico en fenoles era capaz de reprimir la expresión 'in vivo' de varios de estos genes que favorecen la inflamación", explican los autores en su trabajo.
"Eso supone que dicho aceite podría reducir la inflamación que subyace en los pacientes con síndrome metabólico y que está implicada en el desarrollo de enfermedad cardiovascular en estos pacientes, aclara a ELMUNDO.es Francisco Pérez Jiménez, director de la Unidad de Lípidos del Hospital Reina Sofía de Córdoba y principal autor de la investigación.
Estos hallazgos, asegura su equipo, ayudarían a explicar por qué en los países mediterráneos, donde el aceite de oliva supone una de las fuentes principales de grasas, hay menores tasas de enfermedad cardiovascular.
Según explica, en términos generales los aceites virgenes o vírgen extra suelen ser ricos en fenoles, si bien el aceite picual es el que más cantidades presenta.
Fuente: Mundo.es
La mejor dieta para encarar la primavera
La astenia primaveral sobreviene durante el inicio de la estación, cuando el cuerpo se está acostumbrando a los días más largos y a los cambios bruscos de temperatura y sensaciones térmicas.

Sensación de debilidad física y de cansancio intenso. Éstas son las dos manifestaciones habituales que sufre una persona que se siente afectada por lo que se conoce como astenia primaveral. Esta sensación de fatiga no es grave, pero reduce notablemente la capacidad para realizar cualquier tarea, por lo que conviene anticiparse a la situación. Mantener una adecuada alimentación es clave porque ayuda a fortalecer el sistema inmune y contrarrestar la carencia de vitamina D.
Nutrirse con productos frescos es fundamental en cualquier época del año, pero en estos meses además puede ser delicioso. Verduras, frutas, pescados y legumbres están en su mejor momento.
Las sustancias excitantes como el café o el té se pueden sustituir por los equivalentes sin cafeína o por preparados solubles a base de cereales (malta, achicoria...). Los alimentos como el pan o derivados (galletas, cereales, pan tostado, de molde...) son básicos. Es mejor optar por los integrales que aportan más fibra y mayor densidad nutritiva. Añadir el consumo de una fruta fresca como las fresas, ricas en vitamina C, sirve para compensar parte de las necesidades vitamínicas que se han visto aumentadas. Comenzar cada comida con una ensalada variada es una buena elección. Continuarla con verduras frescas y legumbres hará que los alimentos proteicos (carnes, pescados o huevos) sean el mejor complemento. Terminar o comenzar las comidas con una ración de frutas es todo un acierto. El café de la sobremesa encuentra un sustituto más acertado en las infusiones digestivas o relajantes. Cenas, ligeras y tempranas
Mantener el cuerpo bien hidratado es fundamental para contribuir al buen desarrollo de las distintas funciones orgánicas.
Fuente: Consumer Eroski
La dieta mediterránea, fuente de salud para la tercera edad
Nutricionistas afirman que la alimentación mediterránea es clave para el bienestar de los mayores

No es la fuente de la eterna juventud, por la que suspiran miles de ancianos en su más estricta intimidad, pero sí una fuente de salud y, en definitiva, calidad de vida necesaria para convertir nuestros últimos años de vida en los mejor disfrutados.
Para Luis Morán Fagúndez, presidente de la Asociación de Diplomados Universitarios en Nutrición Humana y Dietética de Andalucía (ADUNDA), no hay ninguna duda: prolongar la vida y además hacerlo de una forma digna depende en gran parte de convertir en cotidiano y habitual una dieta rica en legumbres, cereales, frutas y hortalizas, pescado, carne y aceite de oliva. Dicho de otra forma, la dieta mediterránea es un vehículo magnífico para llegar a los cien años con una salud “de hierro”.
Así, alimentos como la alcachofa, la judía verde, el maíz o la lechuga, por un lado; la merluza, el atún, los langostinos o la sepia, por el otro; el muslo de pollo, las costillas de cordero, el queso de tetilla o nuestro preciado oro líquido, su majestad el aceite de oliva, son los mejores “medicamentos” para asegurarnos una vejez longeva y feliz.
El mejor freno al envejecimiento y la degradación paulatina de nuestro organismo es la combinación entre esta dieta y la práctica habitual de ejercicio físico. El sedentarismo y la quietud no son, ni mucho menos, los mejores compañeros de la vejez. Muy al contrario, pueden acelerar el proceso.
Fuente:.inniata.com
Los niños que comen más pan padecen menos sobrepeso y obesidad
Según un estudio sobre hábitos alimenticios dirigido por la Dra. Rosa Ortega, Catedrática de Nutrición de la UCM. Cuando se aumenta el consumo de pan, el porcentaje de escolares en riesgo de sufrir deficiencias y desequilibrios nutricionales desciende de un 50% a un 39,5%.

Rosa Ortega: “Este estudio demuestra que el aumento del consumo de pan permite equilibrar las dietas de los escolares, que en la actualidad se caracterizan por una excesiva ingesta de grasas y proteínas y un menor aporte de hidratos de carbono”.
El niño que toma más pan, toma más cantidad de vitamina B1 y yodo (importantes en el funcionamiento del sistema nervioso), más ácido fólico (que ayuda a la protección cardiovascular y mejora la función mental) y más zinc (importante para conseguir una mejor respuesta inmunitaria).
Madrid, 23 de marzo de 2010. El consumo de pan en los niños tiene efectos mucho más positivos de lo que generalmente se piensa. En un estudio realizado con 500 escolares españoles se ha visto que los niños que consumen más pan presentan un menor porcentaje de sobrepeso y obesidad, una ingesta más adecuada de nutrientes, tienen dietas más equilibradas, poseen un Menor Índice de Masa Corporal y registran mejores indicadores de riesgo cardiovascular que los que comen menos. Éstas y otras conclusiones se ponen de manifiesto en el estudio “Hábitos alimentarios, ingesta de energía y nutrientes y padecimiento de sobrepeso/obesidad. Diferencias en función de su consumo de pan”, dirigido por la Prof. Dra. Rosa M. Ortega, Catedrática de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, y promovido por la Campaña Pan Cada Día.
Fuente: Pan Cada Día
Un estudio confirma que varios componentes químicos de las granadas disminuyen el riesgo de cáncer de mama
La fruta tiene hasta 10 compuestos naturales capaces de bloquear el desarrollo de este tumor.
Las granadas contienen unos componentes químicos que pueden disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de mama para receptores de estrógenos, según el descubrimiento de varios científicos del centro de cáncer City of Hope de California (Estados Unidos). La revista "Cancer Prevention Research" publica los resultados de esta investigación.
Trabajos anteriores ya han demostrado que el jugo de granada es rico en antioxidantes -vitaminas y otras sustancias- que ayudarían a prevenir dolencias como el cáncer, la enfermedad cardíaca y el Alzheimer.
Fuente: Consumer Eroski
La dieta mediterránea protege contra el cáncer de estomago
Comer al estilo mediterráneo puede ayudar a reducir el riesgo a padecer cáncer de estómago, los resultados se suman a las pruebas que determinan la importancia del papel que la dieta mediterránea tiene sobre la prevención de las enfermedades y el mantenimiento de la salud.
Esta capacidad para reducir el riesgo al cáncer añade un mayor apoyo a la necesidad de seguir promoviendo la dieta mediterránea en las zonas donde está desapareciendo, dice el Dr. Carlos A. González, del Instituto Catalán de de Oncología de Barcelona y sus colegas.

La dieta tradicional de Grecia, Italia y otros países del Mediterráneo tienen muchos beneficios de salud, señalan en el American Journal of Clinical Nutrition, incluida la protección contra el cáncer.
La investigación relacionada al cáncer gástrico, se planteó si la dieta podría proteger contra la enfermedad, así los datos resultantes del estudio prospectivo europeo sobre cáncer y nutrición (EPIC), se obtuvieron de 485.044 hombres y mujeres de 35 a 70 años, pertenecientes a 10 países europeos.
Todos tomaron como base de su dieta la idea mediterránea de alimentación rica en frutas, verduras, legumbres, pescado, cereales y aceite de oliva, con un consumo relativamente bajo de las carnes rojas y productos lácteos productos.
Después de un seguimiento de nueve años solo 449 de los participantes del estudio desarrollaron cáncer gástrico, demostrando así la importancia de la dieta en lo que respecta la prevención de esta gravísima enfermedad.
Fuente: Nutridieta
Beneficios del champán o cava para el corazón
Un estudio sugiere que el champán, con moderación, es bueno para el corazón
Una Investigación de la Universidad de Reading sugiere que dos copas de champán al día pueden ser buenas para el corazón y la circulación. Los investigadores han descubierto que beber champán a diario en cantidades moderadas mejora el funcionamiento de los vasos sanguíneos.
El champán consigue esto aumentando la disponibilidad de óxido nítrico, una molécula activa vascular que controla la tensión arterial. El motivo de que sea capaz de inducir estos efectos es que contiene polifenoles, sustancias químicas vegetales procedentes de las uvas blancas y tintas utilizadas en la producción de champán.
Cuando bebemos champán, estos polifenoles se absorben en la circulación en donde son capaces de actuar sobre el sistema vascular. En concreto, parece que retardan la eliminación natural de óxido nítrico de la sangre, lo que significa que éste tendrá más tiempo para actuar sobre los vasos sanguíneos y mejorar así la circulación de la sangre por el cuerpo.
Unos niveles elevados de óxido nítrico en la sangre, como resultado de beber champán, pueden tener efectos beneficiosos, ya que además de aumentar el flujo sanguíneo, pueden ayudar a disminuir la tensión arterial y, con ello, las probabilidades de formación de coágulos sanguíneos. Por consiguiente, esto podría reducir los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares y apoplejías, pero será necesario realizar más investigaciones al respecto para determinar los efectos a largo plazo del consumo diario de champán.
Fuente: Science Daily
Comer mucho pescado para cuidar la vista
Quien quiere cuidar su visión a medida que pasan los años, un nuevo estudio sugiere que debería comer mucho pescado con omega 3.
En un seguimiento durante doce años, un grupo de 1.837 personas con signos precoces de degeneración macular asociada con la edad, los que más cantidad de ácidos grasos omega 3 consumieron fueron un 30 por ciento menos propensos a desarrollar la forma avanzada de la enfermedad.
¿Qué es la degeneración macular?
Es la principal causa de la pérdida de la vista en los mayores de 60 años. Es una afección que destruye la agudeza de la vista central, que es necesaria para ver los objetos con claridad y hacer actividades como leer o conducir vehículos. Se produce un deterioro de la retina y provoca ceguera.
Unos 1,75 millones de estadounidenses y 3,35 millones de europeos padecen esta afección.
Si bien existen algunos fármacos, son de efectividad limitada, costosos y con varias complicaciones.
¿Qué alimentos contienen Omega 3?
La caballa, sardinas, salmón, atún, semillas de lino o su aceite (que posee el doble del pescado azul), calabaza y nueces.
FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition
Frutos secos, de todo corazón
Su consumo en los países mediterráneos apenas alcanza los seis gramos por persona y día, una cifra que roza lo insignificante si se tiene en cuenta que un puñado representa entre 25 y 30 gramos. El principal motivo de su destierro culinario se basa en la creencia popular de que nueces, avellanas, pistachos o cualquier otro fruto seco contienen mucha grasa y, por tanto, muchas calorías. Y ya se sabe: a más calorías, más peso.
Sin embargo, estudios y ensayos clínicos demuestran que hay una relación inversa entre su consumo y la ganancia de peso corporal. Incluso se cree, según una investigación desarrollada en 2007 por la Universidad de Navarra, que las personas que siguen una dieta mediterránea con alto contenido en frutos secos engordan menos que quienes no los ingieren. Además, son uno de los grupos de alimentos más completos. Aportan energía, proteínas, vitaminas, fibra y grasas saludables
Los frutos secos, en particular las nueces, pueden ejercer un efecto preventivo de las enfermedades cardiovasculares, con la salvedad de los salados, como las pipas, por su aporte de sodio. Son grasos, de eso no hay duda: su grasa es insaturada o, lo es que lo mismo, saludable. Por eso, su consumo habitual y moderado reduce los niveles de colesterol LDL (colesterol malo), aumenta el colesterol HDL (beneficioso) y protege frente a la arteriosclerosis. Se estima que tomarlos cinco veces por semana reduce en un 51% el riesgo de sufrir un infarto de miocardio. Su aporte de oligoelementos como zinc y selenio constituye una potente acción antioxidante (son sustancias que protegen frente a los radicales libres, causantes del envejecimiento y de enfermedades como el cáncer).
Fuente: Buena Receta
Receta Mediterránea
Ingredientes para 4 personas
2 kg. de espinacas
100 gramos de jamón curado
100 gramos de pasas de Málaga sin pepitas
50 gramos de piñones
1 cebolla, 1 diente de ajo, 1 copa de vino rancio seco
8 triángulos de pan de molde
aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, canela molida
Elaboración
Poner las pasas en remojo en un poco de agua. Limpiar las espinacas. Hervirlas en agua con sal durante 5 minutos. Escurrirlas muy bien para que suelten toda el agua. Cortarlas con un cuchillo y reservar. Picar la cebolla muy fina, rehogarla en una sartén con aceite junto con el jamón cortado pequeño y antes de que la cebolla tome color, añadir el diente de ajo picado. Dejar todo unos minutos al fuego e incorporar las espinacas, las pasas y los piñones y dejar freír a fuego lento. Sazonar con un poco de pimienta y canela molida. Mezclar bien y rociar con el vino rancio. Mantener el fuego unos minutos más. Servir con los triángulos de pan frito alrededor.
Contra el asma, dieta mediterránea
Sus propiedades antioxidantes tienen un efecto protector
Un estudio realizado por el Departamento de Pediatría de la Universidad de Murcia ha puesto de manifiesto el efecto protector que tiene la dieta mediterránea contra el asma infantil. Según esta investigación, dirigida por el doctor Luís García-Marcos, la causa puede encontrarse en que esta alimentación –pescado, cereales, frutas y verduras– es rica en antioxidantes y ácidos grasos monoinsaturados.
Además, las conclusiones del estudio sugieren que esos beneficios de la dieta mediterránea , para prevenir los problemas respiratorios en los niños, se tiene que comenzar pronto en el embarazo. Por eso, los investigadores recomiendan a las futuras mamás que sigan esta alimentación durante toda la gestación.
Fuente : Guía del niño







